Para fin de año como viene siendo costumbre he vuelto a subir con los peques a la Sierra de las Nieves, en esta ocasión al Puerto del Saucillo, recorriendo el sendero que lleva hasta el Torrecilla.
Nuevamente los pinsapos se encontraban en plena dispersión de piñones, y los numerosos quercus alpestris o quejigos de montaña presentaban un espectacular color otoñal.











